• Actualidad Nacional
  • 09 de Oct, 2009

La nueva ley de Comercio de la Generalitat incentiva la implantación de formatos medianos

La ley de Comercio que ha empezado a tramitar el Govern de la Generalitat incentiva la implantación de establecimientos de formatos medianos, de hasta 2.500 metros cuadrados, siempre ubicados en entornos urbanos. La ley establece que hasta los 1.300 metros cuadrados, las empresas que quieran implantarse en un espacio solamente precisan de una comunicación previa al Ayuntamiento, lo que incentivará la implantación de supermercados urbanos. Con ello, la ley abre las puertas a nuevos operadores como Mercadona o Consum, que con la legislación anterior tenían las puertas cerradas en la mayoría de los municipios de Catalunya, una de sus zonas preferentes de expansión.

Las dos grandes asociaciones del pequeño comercio en Catalunya están sometidas a la presión de las respectivas patronales, Pimec Comerç por parte de Pimec, y la Confederació de Comerç (CCC) por parte de Foment del Treball. Pimec y Foment han abierto un proceso de fusión que de producirse supondría la aglutinación de todo el pequeño y mediano comercio en una sola asociación. Àlex Goñi y Miguel ÁngelFraile lideran Pimec Comerç y la Confederació de Comerç respectivamente. La central de compras Anceco, Cecot-Comerç; los distribuidores Cedac, Comertia, Fundació Barcelona Comerç, Fundació Comerç Ciutadà y los sindicatos CC. OO. y UGT completan la Taula.

Entre 1.300 y 2.500 metros cuadrados de superficie, las empresas solamente precisan una autorización del Consistorio. Este proceso propiciará la implantación de formatos intermedios entre el supermercado tradicional y la gran superficie. La prohibición de implantar cualquier establecimiento fuera de la trama urbana obligará a las empresas a reducir sus superficies para encontrar locales asequibles y rentables. "La nueva ley abre el mercado a los supermercados tradicionales y también a un nuevo tipo de formato intermedio que creemos que las empresas empezarán a desarrollar a corto plazo", asegura Ignacio Legido, socio director de la consultora BDO.

Aunque Legido reconoce que la ley es más aperturista que la anterior, que limitaba la implantación de nuevos establecimientos por cuotas de mercado, asegura que los inversores extranjeros "tienen pánico a instalar nuevos establecimientos en Catalunya". "Los grandes perjudicados son los centros comerciales, que no podrán pagar el precio del suelo en tramas urbanas", argumenta.

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Andeg) lamenta que "el concepto de trama urbana consolidada imposibilita la implantación de nuevos hipermercados en zonas cuya población lo justificaría, en territorios contiguos a las tramas urbanas". En un comunicado emitido el viernes, la patronal de las grandes superficies denuncia que "la normativa no favorece la inversión, después de 12 años sin aperturas de grandes superficies, ni la competencia de los diversos formatos en igualdad de condiciones".

La nueva ley de Comercio impone la necesidad de solicitar licencia comercial a la Generalitat a partir de 2.500 metros, y su concesión dependerá de criterios urbanísticos y medioambientales. La licencia sólo se concederá a municipios de más de 70.000 habitantes o capitales de comarca. Esta limitación por habitantes entra en colisión con las reivindicaciones de la Taula de Comerç, que pedía que las grandes superficies pudieran implantarse en poblaciones que superaran los 100.000 habitantes.

Por su parte, el economista especialista en urbanismo comercial, el consultor Marçal Tarragó, afirma que "formalmente la ley abre opciones a nuevas implantaciones comerciales, básicamente supermercados, donde hasta ahora no se podía". Pero avisa de las consecuencias perversas de la nueva legislación: "Por un lado, pueden desabastecer zonas de nueva urbanización fuera de los pueblos y ciudades, en las que viven cerca de 900.000 personas que se verán obligadas a desplazarse, y por otro provocará un incremento de precios de la superficie comercial disponible que imposibilitará las nuevas implantaciones". Según Tarragó, la ley contribuirá a mantener el statu quo actual, en el que dos operadores, Carrefour (16,7%) y Eroski (14,65%), dominan el mercado del gran consumo, lo que no contribuye a reforzar el comercio urbano, como predica el modelo catalán promovido por la conselleria d´Innovació.

Desde Pimec Comerç, su secretario general, Enric Calvo, manifiesta cierta inquietud por la diversidad de modelos comerciales que puede generar la concesión de licencias de hasta 2.500 metros por parte de los ayuntamientos. "Nuestro temor es que se realice correctamente la coordinación entre las diferentes administraciones", asegura Calvo.
 

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