• Actualidad Internacional
  • 26 de Jul, 2009

La polémica de los bañadores sigue viva en Roma

Los nuevos trajes de baño y el poliuretano protagonizan una de las polémicas más recientes en el mundo de la natación, que podría ver una nueva lluvia de récords en el Mundial de Roma, donde gran parte de los participantes en las pruebas de nado recurrirán a ellos. La Federación Internacional de Natación (FINA) prohibirá en principio su uso a partir de 2010, pero la competición en la piscina romana se presenta marcada por este asunto, ya que muchos acusan a las innovaciones tecnológicas de haber falseado las marcas de este deporte.

La natación, con cien años de existencia, se ha beneficiado en su historia de la evolución y las mejores que se iban desarrollando con el tiempo, pero las últimas novedades sobre los bañadores y su incremento de la flotabilidad parece haber llegado al límite. "Es otro deporte", aseguran algunos expertos.

Los primeros trajes de baño con nuevos materiales llegaron en el 2000, pero fue en febrero de 2008 cuando la natación se revolucionó, con la irrupción del LZR de Speedo, compuesto al 50% de poliuretano y neoprén. El estadounidense Michael Phelps dijo sentirse "como un cohete" y los récords comenzaron a caer con frecuencia, lo que provocó las primeras especulaciones.

Conscientes de haber encontrado un filón económico, las marcas deportivas empezaron a investigar para seguir avanzando, proponiendo incluso bañadores compuestos íntegramente de poliuretano, como el controvertido Jaked.

"El 40º (clasificado) de los Juegos no puede nadar tan rápido como Michael Phelps. Nos encontramos en varios meses con desconocidos que están al nivel de los dos o tres mejores nadadores del mundo", lamenta Denis Auguin, entrenador del campeón olímpico francés Alain Bernard.

Para el técnico, estos bañadores alteran principios claves de la natación, ya que la flotabilidad de un nadador se trabaja durante años con trabajo físico y resistencia psicológica. "Cuesta diez minutos ponerse un bañador y ya compensas gran parte de tu retraso", asevera.

Los mejores del planeta también han puesto la vista en estas innovaciones y eso ha llevado a quebrar varias plusmarcas mundiales. Bernard se convirtió en abril en el primer nadador en bajar en los 100 metros libres de los 47 segundos (46.94), con un bañador de poliuretano.

El récord del francés no fue homologado, ya que el traje de baño utilizado no recibió después el visto bueno de la FINA.

"No me arrepiento de haber utilizado este traje. Me lo puse para intentar que el tema se moviera, pero no se ha movido en la buena dirección", señaló Bernard, antes de conocer los planes de la FINA para el próximo año.

La falta de decisión de la Federación Internacional ha provocado un cierto caos en la competición, hasta que se decidió finalmente que el poliuretano sí pudiera estar presente en el Mundial.

Las críticas se han centrado recientemente en el Jaked 01, de una marca italiana. Fue el primer modelo eficaz completamente de poliuretano y llegó discretamente al mercado poco antes de los Juegos Olímpicos de Pekín-2008.

Desde entonces se convirtió en un gran fenómeno y gran parte de los nadadores lo usaron, hasta que el resto de marcas trabajaron en modelos similares.

La marca Jaked es, precisamente, patrocinador oficial del Mundial de Roma, por lo que algunos han querido ver motivos económicos en la postura de la FINA.

La posibilidad de que se batan importantes récords en el evento italiano supone además que puede que estén fijados durante mucho tiempo, ya que los planes inmediatos son regresar a la natación tradicional, donde cuestiones tecnológicas y empresariales no empañaban la rivalidad deportiva.
 

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