• Actualidad Nacional
  • 22 de Mar, 2009

A Zara le sale competencia

Las 25 cajeras no dan abasto para cobrar a la multitud de clientes que suelen inundar cada sábado los casi 5.000 metros cuadrados de superficie de la megatienda Primark en el centro comercial Parque Corredor, en la localidad madrileña de Torrejón.

Lo mismo sucede en Nueva Condomina, en Murcia o en Dolce Vita en La Coruña. Han bastado cuatro años y sólo una docena de establecimientos para que la cadena irlandesa de moda y ropa para el hogar haya conquistado el mercado español. Sin publicidad, tan sólo con el boca a boca, Primark se está convirtiendo en la cadena de moda más solicitada y demandada por amas de casa, trabajadoras, universitarias o jovencitas.

Pero su éxito viene de largo. El grupo de distribución, propiedad del primer conglomerado alimentario irlandés, Asociated British Foods, es todo un fenómeno social en Reino Unido. La megatienda abierta a finales de 2008 en Londres, en Oxford Street, recibió medio millón de visitantes en los 10 primeros días y vendió más de un millón de prendas.

Lejos de sentir la crisis económica, Primark multiplica sus resultados sin parar –sus ventas crecieron un 21% en 2008– y las perspectivas apuntan a que este año volverá a repetir un crecimiento de dos dígitos.

Bajos precios y grandes firmas
El secreto de su arrasador éxito es simple: moda a la última a precios increíbles. No hay ninguna prenda en Primark que valga más de 35 euros. Puedes encontrar camisetas por tres euros; chaquetas, por 12; bolsos, por ocho; vaqueros por seis; vestidos por 15; zapatos por 10.... La cadena asegura que sus precios son un 60% inferiores a los del segmento medio del mercado, es decir, Zara o H&M.

Pero no sólo es cuestión de precio. Primark ofrece, además, las últimas tendencias de la moda al alcance del bolsillo más ajustado. Detrás de sus artículos se pueden ver disimuladas copias de grandes firmas como Chanel, Chloé, Balenciaga o Dolce & Gabbana.

Para poder vender tan barato, Primark ha utilizado la fórmula de los grandes hipermercados: grandes volúmenes, altísima rotación del producto y márgenes increíblemente bajos. La cadena trabaja con grandes proveedores a lo largo y ancho del globo. Eso sí, siempre buscando el precio más barato posible.

Y su avance en la Península Ibérica no ha hecho más que empezar. La empresa irlandesa abrirá antes de verano sus primeros centros en Barcelona y en Lisboa, y dos más antes de que concluya el año. Sólo un freno encuentra en su expansión: la dificultad de conseguir locales de más de 4.000 metros cuadrados.

"No es fácil encontrar el espacio que buscamos en España", explica José Luis Martínez Larramendi, que acaba de ser nombrado director general Primark Iberia con el objetivo claro de llevar a cabo la expansión en la Península Ibérica.

"Queremos estar en todas las ciudades españolas y no sólo en las afueras, también en las principales arterias comerciales del centro", apunta Martínez Larramendi. Un imparable avance que ya ha obligado a reaccionar a la competencia.

Inditex está potenciado su cadena de ropa más barata: Lefties, creada en 1990 para vender los restos de serie. En los últimos años ha abierto dos docenas de tiendas de esta enseña, ha cerrado tiendas Zara para cambiarlas por Lefties y ha desarrollado colecciones propias para estos establecimientos con precios tan agresivos como en Primark, aunque con una oferta de artículos muy inferior.

En aproximadamente un mes la cadena tiene previsto inaugurar una nueva tienda en Barcelona.

www.elmundo.es


 

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