• 22 de Dic, 2008

Londres engorda

Quienes viajen a Londres en 2012 a ver los Juegos Olímpicos probablemente se topen por la calle con muchas tallas grandes; extra grandes. Si las proyecciones de un estudio británico se cumplen, ese año un tercio de la población inglesa sufrirá obesidad; un problema especialmente acuciante entre las clases sociales más desfavorecidas.

No es un tema nuevo, y los investigadores ya han ido viendo cómo aumentaba el sobrepeso en el país en las últimas décadas. De hecho, se calcula que los problemas de salud derivados del exceso de kilos se han cobrado prematuramente la vida de 9.000 personas en los últimos 10 años (por trastornos crónicos tan dispares como la diabetes, la hipertensión o el cáncer). Y tampoco es un problema barato: los gastos económicos derivados de atender a estas personas ascendieron a unos 73.000 millones de euros, sólo en el año 2002.

Para realizar sus estimaciones, un equipo de la Universidad de Londres, ha analizado cómo ha ido aumentando la obesidad entre la población inglesa entre los años 1993 y 2004. En este plazo, según una base de datos con más de 128.000 individuos, el sobrepeso masculino se ha duplicado en el país, pasando del 13,6% al 24%; mientras que entre las mujeres ha pasado de representar el 17% a casi el 25%; en ambos casos con las peores estadísticas para el grupo de 35 a 54 años.

A partir de ahí, han realizado sus proyecciones para los próximos años, suponiendo que la tendencia se mantenga constante. Y sus estimaciones, publicadas en la revista 'Journal of Epidemiology and Community Health', advierten de que uno de cada tres adultos será obeso en 2012. En el peor de los escenarios, la obesidad podría afectar a casi el 41% de la población.

Eso supone que casi 13 millones de personas tendrán problemas con la báscula cuando la antorcha olímpica llegue a Londres, toda una preocupación desde el punto de vista de salud pública. Sobre todo si te tiene en cuenta que la mitad de ellos (el 43%) procederá de las clases menos acomodadas; mientras que la obesidad entre los grupos con profesiones no manuales no excederá del 35%.

"Estos datos subrayan la necesidad de llevar a cabo intervenciones que reviertan la actual tendencia y acorten las desigualdades sociales en materia de salud", concluye el trabajo, que dirige la doctora Paola Zaninotto. Aunque admiten que predecir tendencias de este tipo es difícil debido a que factores como un cambio en la dieta o en los niveles de actividad física podría tener una repercusión inmediata en estas tasas.

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