• Actualidad Nacional
  • 30 de Jun, 2008

Las grandes superficies aceleran las rebajas ante la caída de las ventas

La cadena de deportes Decathlon fue pionera a la hora de avistar que eso de la desaceleración económica iba en serio. El pasado verano rebajó entre un 20% y un 25% los precios de uuna amplia gama de productos para estimular las ventas, ya deprimidas por aquella época. La estrategia no funcionó porque la caída del consumo creció con fuerza en el último semestre de 2007 y el clima en invierno fue especialmente benigno, con poco frío y lluvias, lo que dejó prácticamente en las perchas toda la ropa de la temporada de invierno.
De esta manera, la cadena decidió no esperar al periodo oficial de rebajas y volvió a aplicar en abril descuentos de entre un 10% y un 12% para intentar recuperar el margen perdido y darle salida a un grupo de 150 productos, que son los que más fácilmente se venden y mayor rotación tienen en las tiendas.
Este es tan sólo un ejemplo de las dificultades por las que están pasando todos los establecimientos comerciales, en especial los del sector textil, ante la desaceleración económica y la fuerte caída del consumo. Por este motivo, la patronal de las grandes superficies (Anged) anunció el viernes que los descuentos en el inicio de rebajas irán desde el 10% en el caso de productos electrónicos hasta el 70% para el textil. Las grandes cadenas de moda, como H&M o Springfield, han empezado las rebajas incluso antes del 1 de julio con descuentos que van hasta el 70% en muchas prendas.
Todo es poco para intentar recuperar las deprimidas cuentas económicas de los comercios. Las ventas cayeron un 5,3% en mayo, según los datos ofrecidos el viernes por el INE, han encadenado el séptimo mes consecutivo de descensos y parece que éste es tan sólo el principio de un desplome más intenso.
Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación Española del Comercio, prevé que si continúa esa tendencia a la baja, 'las ventas pueden caer cerca de un 15% a finales de año y afectar seriamente a la creación del empleo, en especial el ligado a las grandes superficies'. En un escenario de desaceleración y con los precios de la gasolina y el gasoil en máximos históricos, señala, los consumidores tienden a reducir drásticamente las visitas a los hipermercados.
El menos afectado por el parón es el de alimentación. Ignacio García Magarzo, director general de la patronal de supermercados Asedas, señala que el gasto en alimentación nunca se suprime, sino que se sustituye. 'Cuando hay menos dinero, las familias tienden a consumir productos más baratos, fundamentalmente de marca blanca', apunta. Fuente: cincodias.com

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