• Actualidad Nacional
  • 05 de Mar, 2008

Pepe Quiles se resiste a vender su parte de Kelme

Pepe Quiles, dueño del 49% de la empresa ilicitana, a las que suma el control del 2% de su hermana Fina, se resiste a aceptar su salida y tiene la última palabra. El director del Instituto Valenciano de Finanzas, Enrique Pérez Boada, consiguió ayer que su hermano Diego -propietario del 49% restante- apoyara la opción de venta en favor del fondo de capital riesgo Tirant. La reunión celebrada ayer en la sede del IVF en Valencia, entidad dependiente de la Generalitat que posee los derechos políticos de los Quiles sobre la marca de la garra, estuvo marcada por la tensión, hasta el punto de que Pepe pidió; un encuentro privado sin la presencia de su hermano.

Pérez Boada, tras valorar muy positivamente el apoyo de los acreedores el día previo -en especial, CAM y Bancaja, que capitalizarán la deuda-, así como por parte de Diego, al plan de viabilidad presentado por el inversor Tirant, confía en que la solución definitiva del caso se resuelva de forma inminente. De hecho, en las próximas horas, el IVF convocará a la junta de accionistas de Incadesa -nombre oficial de la mercantil- para forzar la solución y agilizar la compraventa.

Los socios, es decir, la familia, deberán entonces aprobar el plan de viabilidad cuyas consecuencias son la escisión de la actividad comercial de Kelme y la patrimonial con la finca de Aguamarga, cuyos accionistas serían los principales acreedores -las dos cajas de la Comunitat, y, en menor medida, Deutsche Bank, BBVA, Banco Popular y Banesto-, además de los hermanos.

Diego Quiles reconoció a Las provincias que "he dado mi visto bueno al plan de viabilidad porque creo que es la mejor solución para cerrar esta situación, que se prolonga ya más de un año". Además, admitió que aunque en principio estuvieron juntos ayer él y su hermano, posteriormente cada uno negoció por separado. "No puedo decirle a mi hermano lo que tiene que hacer, cada uno tiene su forma de pensar y sabe lo que se lleva entre manos", manifestó sobre la negativa de Pepe a aprobar el plan.

"A lo mejor me he sacrificado, pero ha sido en beneficio de la empresa y, sobre todo, de los trabajadores que aún quedan allí, algunos de ellos familiares míos. Creo que la situación de la firma es muy delicada y cuanto más se dilate esta situación, más complicada será su continuidad", reconoció Diego, "ahora esperaré a que me llamen para firmar. Creo que he hecho lo que debía; me duele mucho la situación".

Pérez Boada se muestra optimista ante la inminente resolución de la situación. En su opinión, "el plan de viabilidad presentado por Tirant no sólo garantiza la continuidad y el mantenimiento de los empleos, sino que además conllevará la consolidación y el crecimiento de una de las empresas más reconocidas de nuestra Comunitat". Asegura que "con la entrada del nuevo inversor, el plan presentado por éste y el nuevo equipo directivo, estamos convencidos de que esta compañía va a situarse en posiciones de liderazgo".

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