• Opinión
  • 06 de Sep, 2007

Ética y estética del poder, Manuel C. Hermida

El poder es algo muy ansiado, y son muchos los ejemplos que demuestran que para muchas personas alcanzarlo se convierte en algo casi existencial; en un fin en sí mismo. Y en el siglo XXI el poder se asocia cada vez más a la información. Pero el poder, aparte de permitir a los que lo ostentan tener la potestad de tomar decisiones, también tiene obligaciones. Los dirigentes deberían tomar decisiones empresariales que fueran éticamente irreprochables. En nuestro sector, desgraciadamente, estamos siendo testigos de todo lo contrario, con dirigentes que toman decisiones éticamente reprobables... y estéticamente feas. [Leer artículo completo]

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