• Actualidad Nacional
  • 13 de Jul, 2007

El comercio amplía su superficie y pierde competitividad

Las empresas de distribución comercial en España han registrado una pérdida de productividad del 7% en seis años y se sitúan a la cola de la UE. Al mismo tiempo, España tendrá el año que viene la mayor superficie de centros comerciales por habitante del continente. Las ventas de grandes y pequeñas superficies crecieron el año pasado, si bien en porcentajes modestos (2,5% y 2,6%, respectivamente). Más preocupante es la reducción del margen bruto en un 1% en cinco años y, sobre todo, la caída de la productividad. Según el anuario de distribución comercial en España en 2006, publicado por el Ministerio de Industria, en los primeros cinco años de la década las ventas por empleado cayeron más del 7%, al pasar de 168.200 euros a sólo 157.200. La explicación es sencilla: la apertura de nuevos establecimientos, con el fuerte aumento del empleo que conlleva (casi 100.000 puestos, sólo el año pasado) ha motivado un crecimiento de la capacidad instalada superior al crecimiento del mercado. Un ejemplo es el de los centros comerciales, cuya superficie total se ha doblado en apenas siete años. Ignacio Cruz Roche, director general de Política Comercial, explicó que ese incremento 'no ha ido acompañada de una elevación equivalente de las ventas', y afirmó que el sector 'se está acercando al nivel de saturación'. Sea como fuere, según un estudio de la consultora Aguirre & Newman, España tendrá el año que viene la mayor superficie de centros comerciales por habitante de toda Europa, superando los 14 millones de metros cuadrados en total. Todo, mientras se pierde productividad. Según el anuario, el hipermercado sigue siendo el formato con mayor productividad por metro cuadrado (4.899 euros en ventas), aunque también es uno de los que más ha perdido en los últimos años. Si se toma como base la facturación por superficie en 2000, sólo los grandes supermercados han mejorado, un 14%, su marca. En 2006, los hipermercados facturaron un 8,1% menos que seis años antes; los supermercados medianos, un 1,6%, y los pequeños, un 14,3%. Lo mismo pasa al medir ventas por empleado: hipermercados y supermercados medianos y pequeños facturaron menos el año pasado que hace siete, y sólo los grandes supermercados facturaron un 6,9% más. Ese alza le ha permitido desbancar, con 196.820 euros por empleado, a los hipermercados como formato más productivo. Tampoco en el ámbito comparado sale bien parada la productividad del comercio minorista en España: Según Eurostat, sólo Portugal y Grecia generan en la Europa de los 15 menos valor añadido en euros por empleado que los 21.500 de España. Ponderando los salarios percibidos, también Suecia se sitúa tras España, aunque siguen habiendo 11 países por delante. En Industria creen que un aumento de productividad 'pudiera pasar por reducir el número de establecimientos, obteniendo ganancias derivadas del tamaño, pero tendría un importante coste en términos de empleo y de desertización de las ciudades'. Casi 100.000 empleos creados durante 2006 Dejando a un lado la productividad, el sector de la distribución comercial en España sigue dando muestras de dinamismo. Según la memoria presentada ayer por Industria, las ventas a precios constantes de las grandes superficies crecieron un 2,5% en 2006, mientras que las del comercio minorista lo hicieron un 1,6%. El sector creó el año pasado 96.650 empleos y en conjunto roza los tres millones de ocupados. El porcentaje de mujeres en el sector supera el 61%, cuando en el conjunto del mercado laboral es del 40,5%. La rotación de stocks, síntoma de agilidad comercial, ascendió en 2005 a 8,4 veces, frente a las 7,3 de 2000. Respecto al tamaño de los establecimientos, en los últimos años se ha producido un trasvase hacia los supermercados de tamaño medio. Desde 1995, estos han logrado triplicar su cuota de mercado de alimentación envasada y droguería (31,2%, frente al 10,8%), al tiempo que los hipermercados perdían diez puntos (hasta el 22,5%) y el comercio tradicional dividía por cuatro su cuota, para limitarse a un 4,4% el año pasado. Por otra parte, las grandes empresas de distribución agrupadas en la patronal Anged elevaron en 2006 su negocio en un 5,4%, hasta 40.724 millones de euros, según expuso su presidente, Juan Manuel de Mingo, en la asamblea del grupo, informa Beatriz Manzano. En ella estuvo presente Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, y ambos pidieron al Gobierno un mercado 'más libre, menor intervencionismo y mayor desregulación del sector', ya que la fragmentación del mercado dificulta la obtención de mayor eficiencia. Fuente: Cinco Días

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